martes, 24 de septiembre de 2013

El consumo y el ahorro

La renta, el consumo y el ahorro están estrechamente relacionados entre si. Más concretamente, el ahorro personal es la parte de la renta disponible que no se consume; el ahorro es igual a la renta menos el consumo. La renta personal está formada por los salarios, los intereses, los alquileres, los dividendos, las transferencias, etc. La tasa de ahorro personal es igual al ahorro personal en porcentaje de la renta disponible. Los estudios económicos han mostrado que la renta es el principal determinante del consumo y del ahorro. Los ricos ahorran más que los pobres, tanto en términos absolutos como en términos porcentuales. Las personas muy pobres no pueden ahorrar nada; mas bien, si tienen alguna riqueza o pueden pedir préstamos, tienden a desahorrar. Es decir tienden a gastar más de lo que ganan, reduciendo así el ahorro acumulado o endeudándose más. El punto de nivelación en el que el hogar representativo ni ahorra ni desahorra, sino que consume toda su renta. Para comprender como afecta el consumo a la producción nacional es necesario introducir algunos instrumentos nuevos: a. la función del consumo, que relaciona el consumo y la renta. b. Y su hermana gemela, la función del ahorro, que relaciona el ahorro y la renta. La función del consumo. Una de las relaciones más importantes de toda la macroeconomía es la función del consumo, que muestra la relación entre nivel de gasto y consumo y el nivel de renta disponible. Este concepto, introducido por keynes, se basa en la hipótesis de que existe una relación empírica estable entre el consumo y la renta. La relación entre el consumo y la renta se denomina función de consumo, donde el gasto de consumo es exactamente igual a la renta disponible: el hogar no es ni un prestario ni un ahorrador. En cualquier punto de la recta a 45o, el consumo es exactamente igual a la renta y el hogar no ahorra. Cuando la función de consumo se encuentra por encima de la recta de 45o, el hogar desahorra. Cuando la función de consumo se encuentra por debajo de la recta de 45o, el hogar tiene un ahorro positivo. La cantidad de desahorro o de ahorro siempre se mide por la distancia vertical que media entre la función de consumo y la recta de 45o. La función de ahorro. La función de ahorro muestra la relación entre el nivel de ahorro y la renta. Esta función de ahorro procede directamente y es la distancia vertical entre la recta de 45o y la función de consumo. Si se encuentra por arriba de la recta su ahorro va ser negativo, si muestra un desahorro el ahorro va ser positivo. La propensión marginal a consumir. La macroeconomía moderna concede una gran importancia a la respuesta del consumo a las variaciones de la renta. Este concepto se denomina propensión marginal a consumir o PMC. La propensión marginal a consumir es la cantidad adicional que consumen los individuos cuando reciben un dólar adicional a la renta. En economía, la palabra marginal significa incremento. Por ejemplo el coste marginal es el coste adicional de producir una unidad adicional. En macroeconomía, propensión a consumir se refiere al nivel deseado de consumo. Por tanto, PMC es el consumo adicional derivado de un dólar adicional a la renta disponible. La pendiente de la función de consumo es igual a la propensión marginal a consumir. La pendiente de la función de consumo, que mide la variación que experimenta el consumo por cada variación de renta disponible en una unidad, es la propensión marginal al consumir. La propensión marginal a ahorrar. El concepto de propensión marginal al consumir tiene un concepto gemelo al de propensión marginal al ahorrar o PMA, que es la parte de cada dólar adicional de renta disponible que se destina a ahorro nacional. Recuérdese que la renta disponible es igual al consumo más el ahorro. Esto significa que cada nuevo dólar de renta disponible debe dividirse entre consumo adicional y ahorro adicional. Se confirma que encada nivel de renta la PMC y la PMA siempre tienen que sumar exactamente 1 ni más ni menos. Así pues, sabemos que siempre y en todo lugar PMA=1-PMC. El comportamiento del consumo nacional. La conducta del consumo es fundamental para comprender los ciclos económicos a corto plazo como el crecimiento económico a largo plazo. A corto plazo el consumo es un gran componente del gasto agregado. Cuando varía bruscamente, es probable que la variación afecte a la producción y al empleo a través de su influencia en la demanda agregada. La conducta del consumo también es importante porque el país dispone de lo que se consume, es decir; de lo que se ahorra para invertir en nuevos bienes de capital; el capital es la fuerza motriz del crecimiento económico a largo plazo. El comportamiento del consumo y del ahorro es clave para comprender el crecimiento económico y los ciclos económicos. Determinantes del consumo. La renta disponible de cada año. Tanto la observación de estudios estadísticos muestran que el nivel de renta disponible cada año es el factor más importante que determina el consumo del país. La renta permanente y el consumo basado en el ciclo vital. Es el nivel de renta que percibirá un hogar cuando se eliminan las influencias temporales o transitorias, como el tiempo meteorológico, un breve ciclo económico o unos beneficios o perdidas imprevistas. Según la teoría de la renta permanente, el consumo responde principalmente a la renta permanente. La riqueza y otras influencias. Otra determinante del consumo es la riqueza. Normalmente la riqueza no varía rápidamente de un año a otro, por lo que el efecto riqueza varía pocas veces y provoca grandes variaciones en el consumo. Pocos dudan de la importancia de la renta permanente, de la riqueza, de los factores sociales y de las expectativas para los niveles de ahorro. Pero de un año a otro parece que el principal determinante de las variaciones del consumo es la renta disponible efectiva. Una vez examinados los determinantes del consumo, podemos extraer la conclusión de que el nivel de renta disponible es el principal determinante del nivel del consumo nacional. El gobierno y el nivel del ingreso Al introducir en el modelo al gobierno, pasamos de un modelo de dos sectores a uno de tres. Con la adición de este tercer sector, se afecta al nivel de ingreso por las actividades del gobierno (nacional, provincial y local) lo mismo que por el comportamiento del sector privado El flujo circular en una economía de tres sectores El gobierno puede imponer contribuciones y gastarlas. En la figura se ve que las contribuciones impuestas al valor del producto reduce el flujo monetario al sector domestico. Igualmente se observa que el producido de los impuestos, si no se gasta, constituye escapes en el flujo circular. El flujo circular del ingreso monetario, que equivale al valor del producto, depende de las intenciones de consumir que tengan las familias, las intenciones de los negocios para invertir, y los planes del gobierno para imponer contribuciones y gastar.

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Cómo ahorrar con 5 pasos?



 
¿COMO AHORRAR CON 5 HÁBITOS?

Si sabes lo que quieres, lo mucho que lo necesitas y para cuando lo quieres, ahorrar para conseguirlo es posible con estos cinco pasos. Para ello se requiere un poco de disciplina y el compromiso de cambiar sólo cinco hábitos.
1.       Saber cuánto dinero tienes
Lo primero es saber dónde se va el dinero para averiguar dónde se pueden encontrar esos euros que se necesitan. Para ello es recomendable el uso de herramientas que ayudan a controlar en qué se gasta de manera automática y que ayudan a ahorrar a través de diferentes funciones. Un ejemplo de este tipo de herramientas web son Mint en EEUU con más de seis años de experiencia y que cuenta ya con más de diez millones de usuarios.

2.       Mantener el compromiso
Uno de los mayores obstáculos para los nuevos ahorradores es la falta de compromiso. Un estudio británico llevado a cabo por el University College de Londres ha demostrado que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y pueda mantenerse durante años. Lo óptimo a medio plazo es ajustar todos los gastos recurrentes al 70% del sueldo, y así ahorrar mensualmente un 30%. El ahorro final debe estar destinado a un colchón de emergencia o imprevistos, de seis veces los gastos mensuales, y a el objetivo de ahorro. Ya sólo queda no desviarse de estos objetivos. Algunos trucos para ello son: tener un presupuesto ajustado poniendo un límite de gasto máximo por cada categoría de gasto (móvil, supermercado, restaurantes…); hacer un seguimiento periódico de cómo están las cuentas; y reajustar si fuera necesario el presupuesto.

3.       Elegir bien dónde depositar los ahorros
Hacer transferencias por el porcentaje de la nómina que puedas transferir a dos cuentas distintas destinadas al ahorro, parte para completar el fondo de emergencia hasta lograrlo y la otra parte a otra cuenta para cumplir el objetivo o meta. Los ahorradores más inteligentes tienen su dinero en el tipo de cuenta que mejor se adapta a sus necesidades Existen cuentas de ahorro y depósitos que ofrecen un retorno de la inversión al ritmo de cada uno y con diferentes penalizaciones (o sin ellas) dependiendo del tipo de acceso al dinero. La principal diferencia es que las cuentas de ahorro ofrecen mayor liquidez, y los depósitos mayor rentabilidad. La mejor opción en cuanto a depósitos son los “depósitos a la vista” que te permiten cancelarlos en cualquier momento y realizar retiradas de efectivo total o parcial sin modificar la rentabilidad del producto, cuidado también con los TAEs muy altos en los primeros meses, lo importante es que la rentabilidad TAE a lo largo de los años sea la más alta (no olvides informarte al respecto).

4.       No gastar emocionalmente
Para combatir las compras compulsivas, aquellas motivadas por impulsos irresistibles de comprar frecuente y desordenadamente, nunca hay que salir de casa sin la lista de lo que es necesario comprar y un presupuesto establecido. Para saber si una compra es compulsiva o no, es un consejo el no comprar al momento, es mejor dejar pasar un par de días y ver como en la mayoría de las ocasiones no se regresa, porque se descubre que no era algo necesario y que sólo era el furor del momento.

5.       Prestar atención a las ofertas y descuentos.
Hay que estar atento a las numerosas ofertas del mercado, ya que pueden ayudar a reducir considerablemente esos gastos que a priori no podemos evitar, como la compra del super, la factura de la luz o la factura del teléfono.

A pesar de estos cinco consejos, ¡recuerda! compara precios y medita lo que compras siempre antes de arrepentirte.